Los arizonenses se enfrentan a las dos posiciones que no sólo han dividido al estado sino también al país.
Entre aquellos que apoyan una reforma migratoria integral que permita la regularización de los 12 millones de indocumentados que se calcula viven en EEUU y los que apoyan leyes más severas contra todos aquellos que han cruzado la frontera de manera ilegal.
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Apoyar una "amnistía" para los inmigrantes indocumentados se ha convertido en los lemas de campañas del senador federal de Arizona, el republicano John Kyl, y de su contrincante demócrata Jim Peterson.
Este último ha acusado a Kyl -en anuncios televisados- de haber votado a favor de la amnistía de 1986 que regularizó el estatus migratorio de millones de indocumentados.
Mientras que Kyl ha acusado a Peterson de no tener la experiencia suficiente para solucionar los problemas que enfrentan las comunidades fronterizas a causa de la inmigración ilegal.
"Es como si apoyar una reforma migratoria se hubiese convertido en un delito entre los candidatos", comentó Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona.
El tema de la inmigración ilegal también fue abordado en una serie de debates televisados entre la gobernadora Janet Napolitano, que busca la reelección, y su principal contrincante, el republicano Len Munsil.
La mandataria demócrata ha sido fuertemente criticada porque en varias ocasiones ha vetado iniciativas relacionadas con la inmigración ilegal, entre ellas, una que hubiera asignado funciones migratorias a policías locales.
Mientras Napolitano, que lidera las preferencias de los electores, asegura que la inmigración en un "problema federal", Munsil ha prometido invertir millones de dólares en la seguridad fronteriza de llegar a ser gobernador.
Pero una de las más controvertidas contiendas es la del distrito congresional número ocho, que abarca gran parte del sur del estado en los límites con México, incluyendo el condado Cochise, donde los rancheros decidieron detener a punta de pistola a los indocumentados y donde opera el grupo anti-inmigrante Minuteman.
El aspirante republicano Randy Graf, miembro de Minuteman y ex legislador estatal, es considerado como un político "muy duro" en los temas de la inmigración ilegal y ha advertido que, en caso de ser elegido, "detendrá a como dé lugar" el flujo migratorio.
Su contrincante, la demócrata Gabrielle Giffords, asegura estar en contra de una "amnistía", favorece el uso de tecnología para incrementar la seguridad en la frontera y de fuertes sanciones en contra de los negocios que contraten a inmigrantes indocumentados.
De acuerdo con las últimas encuestas, los votantes en Arizona favorecen las iniciativas de ley que buscan penalizar a todos aquellos que han violado las leyes migratorias de este país.
Uno de los proyectos legislativos más criticados por los activistas ha sido la iniciativa 300, que obligaría a los estudiantes indocumentados de Arizona a pagar colegiaturas como extranjeros en universidades y colegios comunitarios del estado.
Mientras que la iniciativa 100 negaría la posibilidad de salir bajo fianza a los inmigrantes indocumentados.
De ser aprobada la iniciativa 102, los inmigrantes indocumentados no podrían recibir compensaciones en demandas civiles.
Y la iniciativa 103 busca convertir el inglés en el idioma oficial del estado.

